Canciones para escuchar juntos, tararear, cantar convencidos y ver cómo terminan cantándolas ellos.
Ya hace unos meses que con las entradas de Caramelos para la mesilla se pueden escuchar piezas de música, llamada normalmente clásica y tocadas por buenos intérpretes.
El motivo es doble, compartir obras maestras que alguna vez han removido algo, arrancado un suspiro o alegrado el corazón. Obras geniales y punto.Pero sobre todo, se trata del deseo de compartir de esta manera los beneficios de la música, sus efectos en el desarrollo del cerebro, la personalidad y el corazón de los niños.






